Lobo lunar

Lobo Lunar

Lobo Lunar

 Gobernaba el buen tiempo en los límites siderales cuando en primavera Lobo Lunar tenía pensamientos que florecían en lila y amarillos. Lejos el cuervo de Poe acuñaba pensamientos negros que, bajo el obelisco de la Concordia, transitaban en círculos concéntricos.

Gobernaba el silencio en los límites del tiempo.

Más lejos aún, la luna, en cuarto creciente, se elevaba sobre la sabana, los juncos y los trigales verdes. El viento, viejo prestamista de sonidos, amplificó los ecos. Cercenado el silencio, el lobo soñó que lo estrangulaba mientras éste rugía sobre las rocas. Los pensamientos lilas y amarillos de Lobo Lunar planeaban sobre las montañas buscando su salida al mar. Allí, en los límites siderales, las luciérnagas, sobre las estrellas, procesionaban la noche.

Las lapas enmudecían en la resaca del mar.  Lobo lunar soñaba que estrangulaba el viento, los erizos aplaudían y las anémonas se dejaban peinar por las olas.

Moraleja:  soñar no cuesta dinero, entretiene y en  tiempo de crisis es muy aconsejable.

6 pensamientos en “Lobo lunar

  1. ¡Qué imaginación tienes, Bárbara! Nunca deja de sorprenderme tu capacidad para jugar con los animales, los objetos inanimados y las fuerzas de la naturaleza.

    ¡Ay de quien es incapaz de soñar, quizá la muerte del hombre empieza con el lento enfriamiento de las facultades espirituales!

    • ¡Y que no falte! Debe ser que la niña que fui sigue enredando…
      Lo expresas muy bien; una persona va perdiendo en el correr de los años las facultades físicas, lo que hay que mantener y alimentar son las espirituales. Veo un tanto ridículo el empeño de mucha gente de aparentar un aspecto juvenil toda la vida. Reivindico la arruga inteligente.
      Un abrazo y gracias.

Replica a candide57 Cancelar la respuesta