Lobo lunar

Foto: Aurelio Serrano Ortiz

Foto: Aurelio Serrano Ortiz

Remedio casero contra la subida de las tasas eléctricas.

Los búhos cubrían los nidos que la luz poliédrica de la luna enlazaba en las copas. Los árboles gemían y Lobo Lunar tiritaba de frío. Los búhos gestionaban sus círculos oculares para leer razonablemente la noche. Lobo Lunar, que tiritaba, echó más leña al fuego y unas briquetas prefabricadas. El hollín se prendió y una vez más una bala insensata y amnésica zanjó el asunto. De lo alto cayeron un lirón y un grajo que, con la nitidez del fuego fatuo, se asaron a la brasa. Lobo Lunar los troceó y los untó con mostaza. Mientras comía, emanaba del cielo un equilibrio exótico y transparente. Una lechuza hizo “chut” y el bosque se durmió perplejo y sincopadamente.

Contra la subida, volvamos al fuego del hogar, a las trébedes y la economía doméstica de nuestros abuelos. Es una quimera, pero ¡qué bonito!

6 pensamientos en “Lobo lunar

  1. ¿Me permites la osadía de seguir el relato?:
    Y Lobo Lunar durmió y durmió. Al día siguiente, Lobo Lunar tapó sus ojos con sus patas delanteras cuando le dio el sol y se llevó poco a poco a soñar, medio consciente, en la noche de ayer en la que el calor hizo que un lirón y un grajo le sirvieran de alimento. Mas el “chut”, que de pronto resonó en el sueño, le hizo quitar las patas de sus ojos y el sol, real, lo devolvió a su triste vida.

    • ¡Pobrete Lobo Lunar! Si yo lo dejé feliz con la tripa llena de rica proteína… No, no estoy de acuerdo contigo, la vida del lobo -siempre que el hombre lo deje en paz- no tiene por qué ser triste, al revés, en época de vacas gordas se pone morado de corderitos… En serio, me encanta que hayas seguido el relato. Un beso.

  2. The story inspired me to write about the world around us – those who creates confusion has the advantage because others need double forces – both to react and to act…

  3. El fuego es hipnótico. Yo recuerdo, en los escasos inviernos en que íbamos a Tamarite o en Semana Santa, el quedarme rato y rato contemplando las llamas y cómo el fuego iba consumiendo la leña. La foto (muy buena por cierto) me lo ha recordado.

    En cuanto a la historia también me ha encantado (incluida la apostilla de Aurelio). Me encanta la riqueza de vocabulario y tu forma de adjetivar: siempre sugieren una nueva lectura para descubrir nuevos aspectos.

    • El fuego y el mar lo son. Debo ser muy primitiva porque me gustan los elementos naturales. Aquí tenemos tan poco invierno que pongo la chimenea y disfruto del fuego como tú hacías en Tamarite. Gracias por tus palabras de aliento; eres un excelente compañero de rutas.

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