«Último Round» de Julio Cortázar

"Útimo Round" de Julio Cortázar.

 A las primeras de cambio, con el libro en la mano y traspasada la cubierta, se lleva uno la primera sorpresa: es un libro almanaque en el que las hojas están divididas, cortadas en dos tacos; la parte superior más grande -primer piso-, tamaño cuartilla  y la inferior más reducida -planta baja-.  Desde ahí se plantean algunas dudas: ¿estarán relacionadas?, ¿serán dos partes independientes?, ¿se podrán leer de arriba a abajo, como si el corte viniera a ser un simple corte de mangas?, ¿o bien nos quiere llevar, como en «Rayuela», a jugar a nuestra bola? Cualquier cosa es posible, aunque el tema se zanja enseguida al darnos cuenta -porque somos prolijos- de que existen y coexisten dos índices diferentes. Lo bueno es que las fotos de abajo ambientan sorpresivamente el texto de arriba o al revés sin que ninguna de las partes tenga nada que ver la una con la otra; o sí. Y ¿qué es lo que ocurre?; que una tensión se instala en cada página dando lugar al desconcierto surealista procador a veces, pura poesía otras. Y como se te descoloque lo de arriba con lo de abajo ni te cuento la de desconciertos. El primer texto de la parte de arriba es un poema llamado «Sílaba Viva» cuyos últimos versos dicen así: «Y él estará con el que luche y el que espiche/y en todo el que se agrande y se repeche / él estará, me cachendió». Sin lugar a dudas hay quién sufre escribiendo, pero sospecho que el maestro de los cronopios se lo debió pasar de los más padre escribiendo ciertas cosas y nos deja como consecuencia esa herencia de humor y de poesía enlazada; sin olvidar por ello sus escritos políticos, de una hondura humanística incomparables. El contenido incluye relatos, poemas, fotografías y dibujos. Textos como «Marcelo del Campo», «Una voce poco fa», «Sobre la exterminación de los cocodrilos de Auvernia»  son tan solo un apéritif.  El diseño de interiores y la cubierta son de su gran amigo, el pintor Julio Silva, «el otro Julio» como lo llamaba Cortázar, asiduo visitante de la casa de Saignon en la Provenza ; la edición es de RM S.A. México, impreso en China a través de Asia Pacific  Offset.

4 pensamientos en “«Último Round» de Julio Cortázar

  1. Y en otros versos también «monsieur Cortazan», como nos dice que se empeñaba en llamarle el cartero de Seignon, nos lleva a la ternura cuando escribe: «Empapado de abejas, / en el viento asediado de vacío / vivo como una rama…».
    O saca su parte crítica, dura, pero objetiva frente a la realidad en que vivía y aún vivimos al decir: «La verdadera cara de los ángeles / es que hay napalm y hay niebla y hay tortura.».
    ¡Qué lástima que hoy solo se lean «best seller» seudohistóricos…

  2. Un comentario de esta naturaleza me sobrepasa y me emociona, porque a través de esos versos lo defines, se define él como lo que es, un gran poeta, un hombre comprometido con el ser que sufre en cualquier lugar del mundo, un HOMBRE con mayúsculas, un ser solidario, lúcido, tierno y amigo de sus amigos a través de los años,

  3. Esos versos sobre la verdadera cara de los ángeles son tremendos. Gracias por compartirlos.

    Por esa aparente falta de esfuerzo que transmite, más que escribir parece que Cortázar le daba la mano al papel.

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