


Fotos Bárbara.
Sigo con mi manía de retratar farolas allí donde voy. La primera parecía estar en desuso y la última estaba rodeada por cuerdas, atada no se sabe bien porqué; solo la segunda, muy bonita, estaba en plenas facultades.



Fotos Bárbara.
Sigo con mi manía de retratar farolas allí donde voy. La primera parecía estar en desuso y la última estaba rodeada por cuerdas, atada no se sabe bien porqué; solo la segunda, muy bonita, estaba en plenas facultades.


Fotos Bárbara.
Cerca de la calle de la Princesa, en el Barrio Gótico de Barcelona, este rincón en homenaje y recuerdo al pintor modernista Santiago Rusiñol nos invita a hacer una paradita y quizás rememorar su figura. Fue amigo de Ramón Casas, con el que compartió su primera exposición en la Sala Parés de Barcelona en 1884. Vivió en Montmartre tres años más tarde y allí fue discípulo de Puvis de Chavannes. Por aquel entonces conoció a Zuloaga, quien despertó en él su admiración por el Greco. Con Zuloaga viajó por Italia y permaneció en Florencia cuatro meses. En Ganada pintó su primer «jardín», tema recurrente en su obra. Expuso en París tres veces en el Salón de los Independientes y en el Nacional, y en las Galerías Bring, donde presentó un conjunto de jardines españoles muy elogiados. Este tema lo siguió trabajando hasta su muerte. Escritor y dramaturgo, novelista, no abrió nuevos horizontes pictóricos ni literarios, pero fue un gran observador y hombre de su tiempo, y se le puede considerar el alma del movimiento modernista de Cataluña. Capítulo aparte merece otro post sobre su pintura.





Fotos Bárbara
Barcelona es Gaudí y Gaudí es Barcelona. Otro catalán universal, Dalí, dijo en relación a esta maravillosa casa Batlló: «Gaudí ha construido una casa según las formas del mar, representando las olas en un día de calma. Verdaderamente escultura de los reflejos de las nubes crepusculares en el agua, de las que emergen las formas de agua extendidas, formas de agua que se extienden, formas de agua despejada y formas de agua rizadas por el viento». El agua es una inspiración recurrente en las obras de Gaudí y se evidencia tanto en forma como en color.



Fotos Aurelio.
En la Galería Borghese el «todo» Roma se da cita y hay que estar preparada cuando sala tras sala una se sumerge en el mundo clásico. ¡Es una delicia! Hay tanto y tan bueno de todo, que solo te falta llevar un peplum para sentirte en el mismísimo centro del Imperio. Estos «seres diminutos» de las fotografías me llamaron enseguida la atención, con esos gorros sacados de un cuento, con esas sonrisas dibujadas en sus caras y la donosura con la que portaban sus respectivas túnicas… en fin, un aspecto burlón que rompía con la seriedad de ese templo del arte que mandó construir el señor Borghese, esposo de la Bonaparte, hermana de su regio hermano. Y para remate, el bostezo de la última figura pone la nota genial de esta sala prodigiosa.




Fotos Aurelio.
De noche, a la luz de las farolas, todo el encanto de este patio manchego en el Hotel Palacio Infante D. Juan Manuel y de día, en el mismo patio, contemplo a lo lejos el imponente castillo de Belmonte.











Fotos Bárbara y Aurelio.
Por fuera la Colegiata le debe a la piedra la solidez y la robustez que emana de la visión de su conjunto. El sol que caía a plomo a final de junio hizo que traspasáramos una de sus puertas con la rapidez del rayo. En el interior, la penumbra nos acogió. La magnificencia de las tres naves y la riqueza de las capillas laterales que fueron pagada por fieles devotos nos da una idea de la importancia que Belmonte tuvo en la época de Los Reyes Católicos. Personajes e hijos ilustres de Belmonte fueron fray Luís de León y el marqués de Villena de los que ya hablaremos más adelante.

Foto Aurelio.
Esta hermosa escultura, de estilo neoclásico en mármol, de Pauline Borghese o Marie Pauline Bonaparte, hermana del emperador, fue esculpida como Venus Victrix a tamaño natural por el artista italiano Antonio Canova. Fue realizada en Roma por orden del marido de Paulina Bonaparte entre 1805-1808, Camilo Borghese. Una vez terminada fue trasladada a Turín donde se encontraba la villa del matrimonio; luego va a Génova y finalmente en 1838 a la Galería Borghese donde se encuentra en la actualidad. Tenía veinticinco años cuando se realizó la escultura y estaba en la cima de su belleza y éxito social, pues un año antes, Napoleón se proclamó emperador de Francia y ella recibió el título de princesa y duquesa y se la llamó alteza imperial. Sostiene en la mano izquierda una manzana representando el premio que recibió de Paris por haber vencido en la competición entre las tres diosas más bellas del Olimpo: Juno (Hera), Minerva (Atenea) y Venus (Afrodita). Según Napoleón, su hermana Paulina fue «la mujer más hermosa de su tiempo y la mejor de las criaturas vivientes». Su belleza no solo fue reflejada por Antonio Canova, sino también por los pintores Benoist o Lefrèbre y su generosidad, en la correspondencia que mantuvo con su hermano en su destierro en Elba y en su disposición para acompañarle.

Foto Bárbara.
Personalmente no me gusta la carne cruda, pero a mi pareja le gusta el tartar de atún y el de ternera. En La Botte Antica le sirvieron este que según dijo estaba muy bueno. En Roma frecuentamos este restaurante de comida tradicional romana por la calidad de su cocina y por la amabilidad del servicio. Muy recomendable.









Fotos Aurelio.
La Colegiata de San Bartolomé fue declarada Monumento Nacional el 27 de julio de 1943 según Decreto en el B.O. E. de agosto del mismo año. La Colegiata se construyó sobre la antigua parroquia visigótica del siglo V. D. Juan Pacheco, Marqués de Villena (1419-1474), hijo ilustre de Belmonte, hizo edificar de nuevo desde los cimientos casi toda la iglesia. La hoy Colegiata, consta de planta de tras naves amplias con cuatro tramos que separan gruesos pilares redondos, soportando arcos apuntados y bóvedas de crucería. Los soportes son columnas circulares sólidas y robustas. En la intersección de todos los nervios de bóveda, aparece un motivo heráldico con las armas de los apellidos del Marqués de Villena. La inicial parroquia visigótica, adaptada luego al románico y concluida con el gótico representado en los contrafuertes y ventanales del ábside. La colegiata tiene dos puertas, la de poniente y la del mediodía que está cercada por dos pináculos góticos. La puerta de los Perdones, la de Poniente, está flanqueada por dos arcos germinados; sobre el parteluz surge la figura solemne de San Bartolomé, a quien está dedicada la colegiata. Cabe destacar el coro de madera de nogal bellamente tallada por los maestros Hannequin de Bruselas y su hermano Egas, en principio destinada a la catedral de Cuenca y trasladada a Belmonte en el siglo XVIII y el órgano de tubos del maestro organero Julián de la Orden. Según la Bula del Concilio de Basilea, el Papa Pío XII declara la parroquia como Colegiata en 1459.

Fotos Aurelio Serrano.
Si pasan o pernoctan por Belmonte, no se lo pierdan.



Fotos Bárbara.
La luz. El sol y las sombras inciden, en los días de canícula veraniega, sobre los objetos, enriqueciendo con dibujos, a simple vista aleatorios, cualquier cosa que toquen. Es un juego que el sol se permite gracias a que es el astro rey y, como tal, hace lo que quiere; por la noche, en su ausencia, las sombras se extienden y estas, entonces, ganan la partida.