Lugar de trabajo, de gozo, de experimentación, de sufrimiento, de vida en definitiva. Pero también de relax, de emociones encontradas, de música; lugar donde compartir tertulias, de amistad compartida y de miradas cómplices…
Brotó del tronco cortado.
Gertrude Stein: «A rose is a rose is a rose».
El aforismo «Rosa es una rosa es una rosa es una rosa» fue escrito por Gertrude Stein formando parte del poema escrito en 1913 «Sacred Emily» (Sagrada Emilia, juego de palabras con Sagrada Familia) que aparecio posteriormente en el libro publicado en 1922 «Geogrphy and Plays» (Gepgrafía y representaciones). En este poema, la primera Rosa es el nombre de una persona. Stein utilizó varias veces el aforismo en otros escritos, y «A rose is a rose is a rose» es prosiblemente la frase más famosa de la autora. Su significado se ha interpretado como «las cosas son lo que son», una expresión del principio de identidad.
Otro genio Mozart: Maria Anna.
Maria Anna Mozart. 1751-1828.
Otro tristísimo ejemplo de un genio silenciado por su condición de mujer. Nannerl, como era más conocida la hermana mayor de Amadeus, fue una niña prodigio como su hermano y ambos fueron exibidos por todas las cortes europeas como concertistas por su ambicioso padre, que hoy día sería considerado un explotador sin escrúpulos. Maria Anna dotada de unas cualidades extraordinárias para la música, pero de carácter sumiso, aceptó siempre las decisiones paternas y a los 18 años dejó la música, al amor de su vida y se casó, en un matrimonio acordado, con un magistrado millonario llamado Johan Baptist Franz von Berchtold zu Sonnenburg. De esta manera Maria Anna pasó de ser una joven prodigio a ser la rica mujer de un magistrado. Se hizo cargo de los cinco hijos anteriores de su marido y de los tres hijos que tuvo con él. Otro caso más de la terrible presión social que a través de la historia ha sepultado carreras brillantes de mujeres extraordinariamente dotadas; en este caso mejor incluso que su hermano. A pesar de quedarse ciega continuó dando clases de clave y de piano hasta su muerte el 29 de octubre de 1828.
¿Un globo mágico?
Las piñas del Pinsapo candelabro.
Su distribución en la península se restringe a la Serranía de Ronda y de Cadiz, pero este ejemplar curiosamente se encuentra en la playa de S. Juan de Alicante. Puede alcanzar los treinta metros de altura. Este ejemplar se denomina candelabro por que sus ramas se distribuyen de forma decreciente de la base al extremo superior. Las piñas cuando estan maduras tienen la piel lisa. y de color rojo púrpura; existen conos masculinos en la periferia de la copa y piñas grandes cilíndricas en la parte superior de la copa. Este ejemplar rompe todos losesquemas de los pinsapos candelabros, no está en zonas umbrías ni a mucha altura del nivel del mar ya que se desarrollan en un tipo de clima submediteráneo de montaña húmedo y este no es el caso.
Washingtonia Robusta o Palmera de abanico mexicana.
Arroz con carabineros y sepia. Restaurante Pocardy.
Foto Aurelio Serrano. Arroz con carabineros y sepia. Restaurante Pocardy en el Hotel Almirante (Playa de S. Juan, Alicante)
Aunque una imagen vale más que mil palabras, falta el sabor, el olor y la textura del arroz en su punto. Delicioso. El Pocardy tiene fama por sus arroces y añado que la cocina, en todo lo demás, es también excelente. Sumamente recomendable. A destacar además un servicio muy profesional, amable y atento.
Esperando la lluvia.
«Entre nosotros» de Aurelio Serrano Ortiz.
Acaba de salir a la luz, editado por La Fea Burguesía, el poemario «Entre nosotros» de Aurelio Serrano Ortiz, licenciado en Filosofía y Letras (Filología Románica) de la Universidad de Murcia y doctor en Filología por la Universidad Autónoma de Madrid. El libro, prologado por el catedrático D. Francisco Torres Montreal de la Universidad de Murcia, es el mejor inicio que esta trilogía pudiera tener: el contenido del poemario, destilado poco a poco en el crisol de los años, en la convivencia y en el amor compartido por el arte, es el resultado de toda una larga vida. Las generosas palabras con las que el profesor Torres Montreal finaliza el prólogo las traigo aquí con agradecido sentimiento y cariño eterno: «Bárbara y Aurelio, Aurelio y Bárbara: una nueva pareja que añadir a las ya consagradas por la poesía virgiliana en cortezas de olmos o en versos ensimismados. A los dos pertenece este ‘Entre nosotros’ del que diré finalmente, sin rodeos, porque así me lo parece: uno de los mayores libros, de los más originales y creativos -en su expresión y contenido- de la lírica castellana en las últimas décadas.»

























