Lantana en diciembre

Las flores de la lantana en diciembre salpican el jardín con tonos rosas y amarillos. Quise plantar lantanas por recordar aquel jardín en Santa Bárbara donde Marieta mimaba sus flores y sus árboles frutales. Allí, en Ciutadella, las prunas amarillas doradas por el sol competían con las moradas; allí las guardaba en el bolsillo del babi para comerlas sentada en el banco de azulejos debajo del estanque. Allí, en aquel jardín, transcurrieron los mejores días de mi infancia.

«El intervalo» de Aurelio Serrano.

Tras esta portada se esconde una narración inolvidable, donde la vida palpita con todo lo bueno y todo lo malo que ella pueda contener; y un escritor que se asoma al panorama literario con esta su primera novela, despues de ganar, con un cuento, un concurso literario. Y el escritor, Aurelio Serrano, en «El intervalo» lo hace sin omitir nada que pueda suavizar el relato. La novela es dura, con la crudeza con que los acontecimientos se desarrollan en la vida de sus personajes. Al mismo tiempo la descripción somera, pero muy precisa, con solo unas cuantas pinceladas del entorno, de los paisajes, sitúan a los personajes en un escenario donde se hacen carne, viven, respiran; donde la carne se hace presente. Para otorgar, dar, esa corporeidad se necesitan unas cualidades de autenticidad que, sin el menor género duda, posee el escritor. Una novela necesaria. Una novela hermosa.

Hibisco.

Fotos Noa Serrano Plaza.

Las flores del hibisco siempre me han fascinado. Hace tiempo me regalaron uno cuyas flores eran de un delicado color champán que no he vuelto a encontrar por más que lo he buscado.

Perdiz en escabeche.

Receta Jero García Gázquez

Ingredientes: 2 perdices, 1 cebolla grande, 2 zanahorias, 8 dientes de ajo, tomillo, romero, 2 hojas de laurel, sal, 8 granos de pimienta negra, 150 ml. de AOVE, 250 ml de vino blanco, 260 ml de vinagre de Jerez y 250 ml de agua.

Ya limpias, atamos las patas y las alas al cuerpo. En una cazuela doramos las perdices y las reservamos. En la misma cazuela añadimos el resto del aceite. Una vez caliente agregamos las verduras troceadas, los ajos pelados y enteros; incorporamos las hojas de laurel, la ramita de romero y la de tomillo y sofreimos unos quince minutos. Luego añadimos las perdices, la sal y los granos de pimienta y cubrimos con todos los líquidos. Cuando comience a hervir, dejamos que se evapore el alcohol unos minutos. Por último tapamos la cazuela y cocinamos durante unos 90 minutos. Quedan perfectas de un día para otro. Acompañar de un buen vino.

La perfección del mar.

Foto Jero García Gázquez.

«El mar es perfecto, no importa la estación del año», son sus palabras cuando me mandó la foto. Y así es. Y el mar nos enamora, nos embruja. Une y separa vidas, continentes. Límite y orillas, arena y cantos rodados. Universo aún por desentrañar…

Del verde al amarillo.

Son colores más propios del principio del otoño, pero como ahora las estaciones cada vez se confunden más y se funden como en una paleta imaginaria y una ya no sabe si vestirse de veroño o si salir a la calle en bikini con una bufanda a juego por todo complemento; pues eso, en vista de la confusión galopante, que cada uno haga lo que le pida el cuerpo, sin más.

Gallineta al horno con patatas nuevas.

La Gallineta es un pescado que nos gusta mucho; al horno con patatas sale delicioso y no da ningún trabajo.

Ingredientes: Unos lomos limpios de gallineta, patatas nuevas, 1 tomate maduro 1 cebolla grande, AOVE y 1 vaso de vino de Cariñena.

Precalentar el horno. En una bandeja cortar la cebolla en palmera, el tomate en rodajas y las patatas nuevas y pequeñas por la mitad. Rociar todo con aceite de oliva virgen extra. Salpimentar y meter al horno caliente durante 20 o 25 minutos y el vaso de vino de Cariñena; pinchar las patatas y cuando estas estén tiernas colocar por encima los lomos de gallineta salpimentados. Tener en el horno durante 7 minutos más y listo. El resultado es fantástico.

Formas increíbles de la naturaleza.

Fotografías Aurelio Serrano García

Del libro «Formas artísticas en la Naturaleza» de Ernst Haeckel (Posdam 16 de febrero de 1834-Jena 9 de agosto de 1919) que fue un zoólogo, naturalista y filósofo alemán, eugenista, biólogo marino y artista. Describio y descubrió y puso nombre a miles de nuevas especies, creó un árbol geneológico relacionando todas las formas de vida y acuñó muchos nuevos términos y conceptos en biología. Promovió y popularizó el trabajo de Darwin en Alemania. Las ilustraciones publicadas de Haeckel incluyen más de cien ilustraciones detalladas de animales y criaturas marinas que habrían de influir en el Art Nouveau. Personalmente me parecen increiblemente bellas y de una ejecución magistral.

Egeria, el libro de su peregrinación a Jerusalén.

Mapa del itinerario que siguió desde Galicia a Jerusalén.

El libro fue redactado en latín vulgar con expresiones sencillas; constituye linguísticamente un gran testimonio para estudiar la evolución de la lengua latina. El libro tiene dos partes bien diferencias. La primera parte, cuando está a punto de subir al Monte Sinai después de haber visitado Jerusalén, Belén, Galilea y Hebrón; posteriormente visitó Samaria y el Monte Nebo, al oeste de la Jordania actual. Recorrió Siria y Mesopotamia para dirigirse a Constantinopla, donde concluyó el viaje. La segunda parte constituye una descripción detallada de edificios y lugares de culto, así como una exaustiva descripción de la liturgia en Tierra Santa. Los expertos consideran que fue trasmitido originariamente en un códice visigótico que no ha llegado hasta nosotros. El relato de su «itinerarium» se ha conservado en un único manuscrito del siglo XI procedente de Montecasino y descubierto por Gian Francesco Gamurrini en la Biblioteca de la Fraternitá del Laici de Arrezzo (Italia). Egeria tenía intención de regresar por una ruta diferente a fin de conocer nuevos lugares. Por lo que cuenta en la primera parte, pensaba llegar hasta Persia, pero no lo consiguió y bajará hasta Constantinopla donde termina el relato. El libro se conoce de tres maneras: Itinerarium Egeriae, Peregrinatio Aetheriae o Peregrinatio ad Loca Sancta conocido en castellano como Itinerario de Egeria.