



Jorge Oteiza. 1) Conjunción dinámica de dos pares de elementos curvos y livianos, 1957. 2) Retrato de un gudari llamado Odiseo, 1975. 3) La Ola, 1996. 4) Articulación de cuatro espacios vacíos, 2001.
Jorge Oteiza, escultor, poeta, filósofo, artista experimental, es uno de los artistas más importantes del siglo XX. Galardonado con el Príncipe de Asturias de las Artes en 1988 y la Medalla del Círculo de Bellas Artes en 1998, supo compaginar su labor pedagógica con la magia y la espiritualidad de los monumentos megalíticos, especialmente del País Vasco, con los movimientos de vanguardia. Nació en Orio en 1908 formándose en sus primeros años entre San Sebastián y Navarra. En 1927 se trasladó a Madrid donde terminó apuntándose en la Escuela de Artes y Oficios. La ruina familiar le obligó a trabajar en diversos oficios y es en esos años cuando se forja su identidad vasca desde posiciones sociales y de izquierdas. Sus primeras esculturas figurativas reciben la influencia de artistas como Epstein, Alberto Sánchez y, sobre todo, Picasso. En los años 30, junto con sus amigos Balenciaga y Lekuona, se introduce en la vida artística de San Sebastián a través de distintas exposiciones y concursos. Los siguientes quince años fueron decisivos; con Balenciaga viaja por Argentina donde fue profesor en la Escuela Nacional de Cerámica de Buenos Aires, participó en la creación del teatro político experimental, se sumergió en el cubismo y el constructivismo y estudió las estructuras megalíticas de las culturas amerindias. Ya en los años cuarenta se inicia en las «oquedades» en sus esculturas, en la línea de Henri Moore. La vuelta al País Vasco le muestra el ambiente desolador que impera durante el franquismo. Es conocida la rivalidad entre él y Chillida surgida por la realización de la nueva basílica de Aránzazu. Se le concede el Premio de la Bienal de Sao Paulo en 1957 con la serie «Propósito Experimental». De esa época son las decisivas «Desocupación de la Esfera» y «Cajas vacías» y «Cajas Metafísicas». Los años siguientes su labor se inclina hacia la poesía, la arquitectura, la filosofía o el ensayo. En 1988 la Fundación La Caixa y el Museo de Bellas Artes de Bilbao organizan una gran exposición antológica de su obra. En 1992 dona todos sus fondos a Navarra. En 2003, cerca de Pamplona, se inaugura el Museo Oteiza y el escultor muere antes de verlo terminado.



















