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Tradescantia Zebrina Bosse o Amor de Hombre.

Un título rimbombante para empezar el año. Esta planta pertenece a una especie herbácea y perenne perteneciente a la familia commelináceas. Requiere luz indirecta brillante para mantener sus colores vivos. Tienen las hojas ovaladas y el enves morado. Nativa de Centroamérica con muchas propiedades medicinales; curan heridas y quemaduras, alivian el dolor y producen tinturas contra enfermedades gastrointestinales. Esta planta es un filtro de aire; limpia y desinfecta el aire de la casa. Los expertos dicen que tienen un poderoso efecto energético en las personas: calma, mejora el estado de ánimo y da fuerza. ¡Un todo terreno!

Feliz Navidad

Casi terminado el año y otra vez los mismos rituales; y las flores de Pascua y las reuniones con amigos y familiares. Y mis mejores deseos sobre todo de Paz con el corazón puesto en Ucrania y en Palestina, junto con el ruego, a quien corresponda, de que cesen de una vez las hostilidades.

Texturas

Los nervios de las hojas de las lantanas forman unas estructuras que cubren todas las superficies dotándolas de una especie de «caminitos» singulares.

Ciclamen.

Fotos Noa Serrano Plaza.

El ciclamen es una planta bulbosa cuyas flores son las más bonitas del invierno. Es un género de plantas perennes. Procede de las regiones centrales de Europa y mediterráneas. En España solo crece de forma salvaje en Cataluña y Baleares una especie conocida como «Cyclamen balearicum». Puede alcanzar una altura entre 30 y 40 cm. Las hojas tienen forma de corazón con manchas grisaceas. dependiendo de las subespecies las flores pueden ser desde blancas o rosadas hasta púpura o salmón. El cyclamen balearicum presenta hojas carnosas, sus flores son pequeñas, ofrecen un agradable aroma y generalmente son de color blanco. ¡Gracias Noa!

Lantana en diciembre

Las flores de la lantana en diciembre salpican el jardín con tonos rosas y amarillos. Quise plantar lantanas por recordar aquel jardín en Santa Bárbara donde Marieta mimaba sus flores y sus árboles frutales. Allí, en Ciutadella, las prunas amarillas doradas por el sol competían con las moradas; allí las guardaba en el bolsillo del babi para comerlas sentada en el banco de azulejos debajo del estanque. Allí, en aquel jardín, transcurrieron los mejores días de mi infancia.

Hibisco.

Fotos Noa Serrano Plaza.

Las flores del hibisco siempre me han fascinado. Hace tiempo me regalaron uno cuyas flores eran de un delicado color champán que no he vuelto a encontrar por más que lo he buscado.

Del verde al amarillo.

Son colores más propios del principio del otoño, pero como ahora las estaciones cada vez se confunden más y se funden como en una paleta imaginaria y una ya no sabe si vestirse de veroño o si salir a la calle en bikini con una bufanda a juego por todo complemento; pues eso, en vista de la confusión galopante, que cada uno haga lo que le pida el cuerpo, sin más.