Mi última adquisición han sido unos ranúnculos asiáticos de un intenso color rojo.Es una planta herbácea perenne, bulbosa y de floración primaveral, de modo que ahora y en estas latitudes están en plena floración. Muy apreciada por sus vibrantes flores en forma de copa y que parecen rosas en miniaturas. Originarias del Mediterráneo y Asia. Sus variedades en blanco, rosa, amarillo y rojo prefieren climas templados a fríos. Todas las partes de la planta si se ingieren son venenosas. Existen cuatrocientas especies.
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Rosas
Tradescantia Zebrina Bosse o Amor de Hombre.
Un título rimbombante para empezar el año. Esta planta pertenece a una especie herbácea y perenne perteneciente a la familia commelináceas. Requiere luz indirecta brillante para mantener sus colores vivos. Tienen las hojas ovaladas y el enves morado. Nativa de Centroamérica con muchas propiedades medicinales; curan heridas y quemaduras, alivian el dolor y producen tinturas contra enfermedades gastrointestinales. Esta planta es un filtro de aire; limpia y desinfecta el aire de la casa. Los expertos dicen que tienen un poderoso efecto energético en las personas: calma, mejora el estado de ánimo y da fuerza. ¡Un todo terreno!
Feliz Navidad
Texturas
Ciclamen.
Fotos Noa Serrano Plaza.
El ciclamen es una planta bulbosa cuyas flores son las más bonitas del invierno. Es un género de plantas perennes. Procede de las regiones centrales de Europa y mediterráneas. En España solo crece de forma salvaje en Cataluña y Baleares una especie conocida como «Cyclamen balearicum». Puede alcanzar una altura entre 30 y 40 cm. Las hojas tienen forma de corazón con manchas grisaceas. dependiendo de las subespecies las flores pueden ser desde blancas o rosadas hasta púpura o salmón. El cyclamen balearicum presenta hojas carnosas, sus flores son pequeñas, ofrecen un agradable aroma y generalmente son de color blanco. ¡Gracias Noa!
Las hojas de la higuera y el sol
Un mar rojo
Lantana en diciembre
Las flores de la lantana en diciembre salpican el jardín con tonos rosas y amarillos. Quise plantar lantanas por recordar aquel jardín en Santa Bárbara donde Marieta mimaba sus flores y sus árboles frutales. Allí, en Ciutadella, las prunas amarillas doradas por el sol competían con las moradas; allí las guardaba en el bolsillo del babi para comerlas sentada en el banco de azulejos debajo del estanque. Allí, en aquel jardín, transcurrieron los mejores días de mi infancia.















