
Foto realizada en un campeonato de patinaje artístico con el permiso de sus padres.
Ahora que somos campeonas del mundo de fútbol, mi lanza en favor de todas las niñas y mujeres que durante años han luchado para conseguir este premio y otros, en los distintos campeonatos de las diversas modalidades que ofrece el deporte. Un premio es la recompensa de años de esfuerzo, de lucha, de ilusiones compartidas con un equipo, de sacrificio, pero que no siempre recibe la recompensa merecida. Hoy sabemos que muchas de ellas se han quedado por el camino por falta de apoyos de las federaciones, por un sinfín de obstáculos económicos o por falta de conciliación. Estos días se está hablando mucho del tema por la falta grave de todo un presidente de la Real Federación Nacional de Fútbol de nuestro país, vergüenza. Hay que pedir, y se está haciendo, respeto, el mismo que tendría un jugador. ¡Y qué menos! Este desagradable suceso ha puesto sobre la mesa las diferencias enormes que hay entre los hombres y las mujeres que dedican esfuerzo, ilusión y ganas a algo tan bonito como es el deporte. ¡ Se acabó!, este es el lema de ahora mismo, que hago mío, que debemos hacer nuestro.