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Cochifrito.

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Foto Bárbara.

La cocina del Hotel Palacio Infante Juan Manuel, en Belmonte, es realmente buena. El cochifrito que allí comimos estaba delicioso.

Ingredientes: cochinillo lechal, agua, sal, aceite de oliva extra para freír.

La elaboración es bien sencilla; en una cacerola ponemos a cocer trozos de cochinillo cortados en cuadrados de unos tres cm de lado. Cocemos durante 30 minutos. Pasado este tiempo, bien escurrida la carne la ponemos a freír en aceite de oliva virgen extra. Acompañamos de una ensalada o patatas fritas. Más fácil imposible. Sazonamos con sal en escamas. De «cocido y frito» viene la palabra cochifrito. ¡A disfrutar!

Codillo de cerdo guisado.

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Foto Jero García.

Este es un guiso de toda la vida que resulta delicioso. Se puede hacer en olla a presión, pero soy partidaria, si tenemos tiempo, de hacerlo en olla normal y hacerlo poco a poco como lo hacían nuestras abuelas.

Ingredientes: 2 codillos, 1 cebolla grande, 2 dientes de ajos, 1 pimiento verde, 2 zanahorias, 1 vaso de coñac, pimentón rojo de la Vera, ciruelas negras, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta, perejil.

Salpimentamos los codillos, los sazonamos con el pimentón de la Vera. Ponemos a hidratar en coñac las ciruelas. Ponemos en una olla el aceite a calentar y vamos sellando los codillos dándoles la vuelta; añadimos las verduritas cortadas en trozos pequeñas, agregamos el coñac y subimos el fuego para que se evapore el alcohol; después, añadimos 1 litro de agua. Dejamos que vaya cociendo durante al menos una hora o hasta que veamos que la carne esté tierna, entonces la retiramos del fuego. Pasamos por la batidora la salsa (opcional, hay gente que no lo hace) y dejamos que espese un poco, agregamos las ciruelas. Añadimos la salsa a los codillos y a disfrutar. Al final se le puede dar un golpe de horno. Acompañamos con unas patatas fritas y ponemos por encima perejil o la hierba fresca que más nos guste.

Judías negras a mi manera

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Fotos y receta Bárbara.

Las leguminosas son las plantas de las que se extrae un fruto formado por una vaina en cuyo interior se encuentra una semilla o semillas que se consumen secas. Los frijoles secos, lentejas y chicharros son los mas conocidos y consumidos. Tienen un gran contenido de proteínas, lípidos, fibra, minerales y vitaminas. El frijol negro, judías negras o porotos son granos negros producidas por las leguminosas phaseolus vulgaris que se caracterizan por ser un superalimento cargados de antioxidantes. Por la zona aragonesa se hacen mucho y resultan deliciosas en sus diversas recetas. Esta es una receta mía, fácil de hacer y sin nada de grasa animal por lo que resulta muy sana.

Ingredientes: Judías negras, 1 hoja de laurel, media cebolla, orégano, 2 cucharadas de tomate triturado, tomillo, perejil seco, 1 cucharada de mostaza de Dijon, 1 cucharada de harina de garbanzos, salsa Piri-Piri, vinagre de manzana.

La víspera ponemos a remojo con un poco de bicarbonato las judías negras hasta que el agua las cubra. Hacemos un sofrito con la cebolla picada, la harina de garbanzos y el tomate. Ponemos en una olla las judías negras con agua limpia, agregamos el sofrito y una hoja de laurel. Como a media cocción añadimos las hierbas secas, la mostaza y ya al final la sal y un chorro de vinagre de manzana. La salsa Piri-Piri la añade cada comensal si quiere darle ese punto picante.

Bistecca alla Fiorentina

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Fotos Bárbara.

Viendo estas fotos me dan unas ganas tremendas de volver a Florencia y estoy que cojo el avión ya. Conste que respeto a los veganos, pero la carne en la Toscana es un pecado capital al que no renuncio en Italia. La bistecca a la fiorentina es un bistec de buey de 12 a 24 meses de edad de raza generalmente chianina o maremmana con un grosor mínimo de cuatro centímetros y un peso mínimo de 800 gr. Es típico de la cocina italiana y muy tradicional en la región de la Toscana. La familia de los Medici tenía la costumbre de celebrar todos los 10 de agosto la fiesta de S. Lorenzo, sirviendo gran cantidad de vacuno a la población. Se hace a la parrilla con brasa de carbón, queda poco hecha por dentro y dorada por fuera. Se agrega en la mesa, sal y pimienta. ¡Está para chuparse los dedos! El Restaurante es «Alla Gliglia», en la calle dei Bianchi. Acabo de darme cuenta de que ya había puesto estas fotos de Florencia, mil disculpas.

Los primeros higos verdales.

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Fotos Bárbara.

Este verano los frutos de la higuera están más dulces que cualquier otro año. Al emperador Augusto le gustaban los higos ; temiendo ser envenenado, comía los que él solo cogía, pero según Robert Graves en Yo Claudio, su mujer, Livia, envenenaba los frutos en la propia higuera. La versión oficial fue que murió de bronquitis a los setenta y cinco años. Y, según las crónicas, los tomaba con un poco de miel. ¡Goloso el emperador!

Ensalada de langostinos

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Foto Bárbara

En este verano tan caluroso lo más apetecible son las ensaladas, esta de langostinos con el contrapunto dulce de los trozos de melocotón en almíbar esta realmente buena. El buen hacer de la cocina del hotel Palacio del Infante Juan Manuel (Belmonte, Cuenca) sigue intacto y se puede comprobar en cualquier estación del año.

Tartar de ternera. La Botte Antica (Roma)

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Foto Bárbara.

Personalmente no me gusta la carne cruda, pero a mi pareja le gusta el tartar de atún y el de ternera. En La Botte Antica le sirvieron este que según dijo estaba muy bueno. En Roma frecuentamos este restaurante de comida tradicional romana por la calidad de su cocina y por la amabilidad del servicio. Muy recomendable.

Dino e Toni (Roma)

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Fotos Bárbara.

En la Hostaria Dino e Toni, via Leone IV 60, local frecuentado por gente del barrio, comimos la típica cocina romana en la terraza de un bulevar tranquilo. Los Spagueti a la vongole y los callos a la matriciana abundantes estaban muy buenos. Nos llamó la atención que a los callos les pusieran queso, pronto nos dimos cuenta que todo lo que sea «a la matriciana» lleva salsa de tomate y mucho queso. El interior del establecimiento, a mediodía, estaba lleno de oficinistas, familias y grupos de amigos algo bulliciosos, con razón dicen los italianos que nosotros y ellos somos iguales.