





Hace años tuve ese estanque pequeñito con peces de agua fría y, al final, cosas de la vida, de cinco sobrevivieron estos dos. Candela, una niña vecina, con la lógica fantástica de los niños, los bautizó con el nombre de Pez y Peza. Los dos tenían unas colas impresionantes. Estos peces de agua fría siempre me han dado envidia, todo el año disfrutando del agua al margen de la estación, del frío o de la lluvia.





















































