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El puente que pintó van Gogh (Arles)

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Fotos Bárbara. Pont de Langlois.

En las afueras de Arles, visitamos el viejo, pero aún en pie, puente que inmortalizara Vincent Van Gogh. Es uno de esos puentes de madera que se alzaban para dejar pasar las barcas y que el pintor inmortalizara en varios cuadros, donde además del puente se veía a las lavanderas lavando ropa en el río y hasta un caballo atravesándolo. Este lugar, para los amantes del pintor, es como un lugar de culto, un lugar que emociona. En definitiva visitar Arles es seguir los pasos del holandés.

Gaudí

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Fotos Bárbara.

Sorprendente esta singular terraza de la casa Batlló donde el genio de Gaudí no dejó ningún detalle al azar, la combinación de azulejos y cerámica nos enamora con la belleza de sus colores.

«Marcus Curtius arrojándose al abismo», altorrelieve. Galería Borghese (Roma)

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Fotografías Bárbara. Galería Borghese.

En el Salón de Mariano Rossi de la Galería Borghese se encuentra este altorrelieve en mármol pentélico. La obra está formada por el caballo, que se remonta a la antigüedad, concretamente al siglo I o II a. C. y el jinete, que fue agregado después por Pietro Bernini, el padre de Gian Lorenzo Bernini, en 1617. Pietro Bernini ya había trabajado para el cardenal Borghese en la restauración de su mansión y, cuando este donó parte sus riquezas para ayudar a los damnificados por la inundación del Tíber de 1606, el escultor lo honró esculpiéndolo sobre el caballo para arrojarse al abismo por el bien de Roma. Con esto, Pietro lo asimila al soldado Marcus Curtius, que se arrojó al abismo con su caballo, un héroe que se sacrificó por su ciudad en el año 362, cuando un terremoto abrió un pozo profundo cerca del Foro Romano que no podían cerrar; consultados los augures, estos dijeron que tendrían que arrojar dentro lo más preciado de Roma; fue entonces cuando el soldado consideró que lo más preciado de la ciudad eran sus valientes soldados y se arrojó a sus profundidades. En la élite de Roma del siglo XVI era frecuente reutilizar obras de arte antiguas para completar nuevas piezas.

La segunda fotografía nos muestra parte de uno de los salones de la Galería, donde el minimalismo no tiene nada que hacer; esculturas, pinturas, mosaicos, ornamentaciones de todo tipo se combinan y conjugan en un barroquismo extremo, pero con piezas realmente hermosas.

El lema de Cosimo I de Medici y las tortugas

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Fotografías de la representación de la tortuga y la vela sacadas del interior del Palacio Viejo de Florencia, sobre distintos soportes.

Cosimo I de Medicis adoptó como lema la frase de Augusto «Festina lente», cuya traducción sería el oxímoron «apresúrate despacio». En la actualidad vendría a ser «qui va piano, va lontano» o en castellano el equivalente a «vísteme despacio que tengo prisa». El emperador Augusto se refería a la falta de reflexión de uno de sus comandantes y, según Suetonio, el historiador, era una de sus frases favoritas. Esta representación de la tortuga y la vela hinchada por el viento sería la plasmación de la frase en latín «festina lente». El reto consiste en encontrar dentro del Palacio las alrededor de cien representaciones de este singular «logo».

Las tortugas del obelisco. Plaza de Santa María Novella. Florencia

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Fotos Bárbara.

En las plaza hay dos obeliscos. Los obeliscos están fabricados en mármol sostenidos por cuatro tortugas en bronce y dichos obeliscos servían como línea de meta para las carreras de carros que se celebraban el 24 de junio; eran carreras de caballos de enganche, Palio dei Cocchi; uno de ellos situado justo enfrente de la iglesia y el otro al otro extremo de la Plaza. Los obeliscos, se erigieron en el siglo XVI y son de Juan de Bolonia. La plaza eran el centro de la vida social de Florencia. En el Museo Arqueológico de la ciudad hay tortugas en piedra, sospecho que las distintas representaciones de estos animales eran apreciadas por las distintas culturas que habitaron Italia. Recomiendo la visita a dicho museo, pequeño y muy didáctico que se ve muy bien, en un ambiente tranquilo que se agradece.

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Fotos Bárbara. Museo Arqueológico de Florencia.

Cosimo I Medici amaba la Roma clásica y las carreras de carros romanos por ello mando erigir en la Plaza dos obeliscos, uno de ellos mostraba la salida y el otro la meta, de ahí la forma de la plaza. Igual sucede con la plaza Navona de Roma casi rectangular donde se celebraban carreras y por ello no se ha querido cambiar su forma como recuerdo de las que allí se celebraron. Cada uno de los obeliscos realizados en mármol están sostenidos por cuatro tortugas en bronce.

Palazzo Vecchio. Primer patio. (Florencia)

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Interior del Palazzo Vecchio. Fotos Bárbara.

Fue construido con forma de castillo con una torre de 96 metros de alto se inicio en 1299 y se terminó en 1314. En principio se llamó Palazzo dei Priori o Palagio Novo y después en el siglo XV Palacio de la Señoría, después como Palacio Ducal al establecer su residencia Cosme I de Medici en 1540. En la actualidad se llama Palazzo Vecchio desde 1565 al mudarse al Palacio Pitti. Decorado por Vasari, la riqueza interior es apabullante, murales, pinturas, columnas bellamente decoradas, esculturas y mobiliario espectacular. El primer patio fue construido en el siglo XIV y modificado por Michelozzo, quien sustituyó los pilares por columnas cilíndricas y octogonales. En el centro del patio está la fuente de Francesco del Tadda con una reproducción del putto y el delfín de Andrea del Verrocchio, cuyo original se encuentra en el mismo palazzo. Las bóvedas cruzadas fueron adornadas por Marco da Faenza quién cubrió las columnas de estuco dorado con motivos vegetales, putti y otra figuraciones encargadas por Cosimo I de Medici con motivo de la la boda entre Francesco de Medici y Juana de Austria.

La iglesia de Saint Séverin. (París)

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Fotos Bárbara.

En el centro, corazón del Barrio Latino, un conjunto de calles estrechas llenas de sabor, de restaurantes de todas las nacionalidades, de bistrots, escoltan la iglesia de Saint Séverin, la arropan. De estilo gótico flamígero fue construida entre los siglos XIII y el XV y semi destruida durante la guerra de cien años por un incendio, se reconstruyó en estilo gótico tardío, agregando una nave al norte, la aguja de la torre, el ábside y las dos naves laterales. La nave central está decorada con vidrieras del siglo XIX y termina en un ábside semicircular. No tiene crucero, Es monumento histórico de Francia y una se las iglesias más antiguas de París junto con la de Saint Germain. Sus bellas vidrieras se encargaron a René Jean Bazaina entre los años 1953 y 1969, que están situadas en la girola detrás del altar y que representan a los Siete Sacramentos. Bajo la figura de los dos leones del porche de la entrada de la rue Saint Séverin se reunían las autoridades administrativas de la ciudad a impartir justicia. La iglesia está situada a tan solo unos doscientos metros de Notre Dame. En plena «canicule» de 2003, una ola de calor tremenda asoló Paris. Saint Séverin fue un refugio fresco, silencioso y tranquilo donde descansar en las pequeñas sillitas, como de cuento.

Por el teatro Odeón (París)

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Fotos Bárbara.

Callejeando por la rue Monsieur le Prince, andando hacia Saint Germaine des Près, una se encuentra con la Place Odeon, donde está el teatro con el mismo nombre. Dicho teatro es para los franceses un lugar mítico donde se debatió, en los gloriosos días del mayo del 68, con total entusiasmo, las frases encendidas de aquellos días; la revuelta estudiantil cambió el panorama y ya nada fue como antes. En la rue de Vaugirard nos encontramos la típica brasserie, «Au Petit Suisse», donde seguro el maestro Cortázar, que amaba este barrio, escribió más de una página.