Ahora están podadas, con sus troncos leñosos al aire observando de reojo cómo van desperezándose, saliendo, los iris de su letargo. De momento los insectos brillan por su ausencia, pero como los días se empecinan en ir los unos detrás de los otros, dentro de nada volveremos a ver a las lantanas en todo su esplendor…

Es mágico ver las plantas florecen de nuevo.
Un fuerte abrazo para ti Bárbara y buen domingo,
Hanna
`¡Parece magia, sí! Y casi un milagro ese proceso renovador…
Buen domingo, querida Hanna.
Un abrazo grande, grandísimo.
¡Preciosas flores, Bárbara, nos has regalado un anticipo de la primavera!
¡Debe ser las ganas que tenemos todos de que llegue..!
ya es hora!!!
estoy cansada del invierno!!!! 😛
¡Pues este año yo también estoy harta!!!
Bibis primaverales!