Ya tengo ganas de que el tiempo nos deje de tomar el pelo. Esa constante inestabilidad -de sobra lo sé- propia de la primavera, no hace más que confirmar el tan traído y llevado cambio climático; y si algo de positivo tiene es, sin duda, ofrecer argumentos suficientes para convencer de una vez a los recalcitrantes opositores que siempre han puesto en duda dicho fenómeno. Sin duda la primavera es como «la dona è movile», pero nunca como ahora. Tengo ganas de que el día amanezca claro y poder pasear por el quai de Montebello y contemplar el Sena a bordo de esos barcos donde poder comer o tomar una copa por las noches oyendo «Las hojas muertas».

ya es hora!!!!
a ver si se queda este sol tan deseado!
un beso amarillo!!! 😛
¡A ver si es verdad! Y mira que a mí me gusta más el invierno; pero ya está bien!!!
Otro para ti amarillo-amarillo!!!
Totalmente de acuerdo con vosotras. Yo siempre he dicho que aquí es muy raro que llueva y estamos con lluvia todo lo que llevamos de año. Los días soleados son la excepción, pero siguen siendo fríos.
Preciosa foto, Bárbara, ¡qué daría por estar allí!
Ayer hubo tormenta con granizo; y un día hace frío y al siguiente calor y así vamos. En este zona en la que avanza el desierto, ahora, también llueve mucho.
La foto está bastante desenfocada pero me trae buenos recuerdos.
Un abrazo.
Sí, aquí en Almería también está lloviendo «demasiado», pero para mí lo peor es el viento… por la mañana amaneció un día soleado y tranquilo y salí sin coche; ahora me ha tocado volver a casa a pié y un Poniente horrible no me dejaba caminar e incluso pensaba que iba a desnudarme por el camino….. jajaja Necesitamos una tregua ya!!!!! Un beso 🙂
Hablando de viento, desde hace unos pocos años sopla una barbaridad y tal como viene se va; no sabemos ni como se llama… no es el Mistral ni la Tramontana, ni el Levante… en fin es un viento desconocido que nos complica la vida y al que no podemos echar la culpa de nada por no tener nombre ni apellido,
¡Esto no es serio!!!
Un abrazo grande.