El río de la vida, la corriente que nos lleva. Aguas tranquilas o revueltas. El principio y el fin. La existencia que estalla.
El 22 de junio de 1890, en una carta a G. Geffroy, Monet dice:
«He retomado una vez más cosas imposibles de pintar: el agua con la yerba que ondula en el fondo…»

La vida son los ríos que van a para al mar que es el morir (Jorge Manrique). Pero los ríos son también los que nos hacen sentir nuestra realidad como sujetos físicamente existentes. Quizás, sólo puedes percibir realmente lo que se mueve si tú estas parado y viceversa.
¡Qué bellas «Las coplas por la muerte de su padre» de Jorge Manrique! Y la filosofía presocrática. Tus comentarios son un lujo. Un abrazo