Eduardo Chillida el gran escultor vasco de San Sebastián escribió lo siguiente: «No se debe olvidar que el futuro y el pasado son contemporáneos»; » El presente como el pasado, recuerdos del futuro» y «Tengo las manos de ayer; me faltan las de mañana» en sus «Páginas de Carnet» (del libro catálogo de la Exposición Antológica en el Palacio de Cristal del Retiro. Ed. Maeght, Madrid, 1980). El tiempo es una constante en la obra de cualquier artista. En «Las armas secretas» Johnny Carter dice: ¿Cómo se puede pensar un cuarto de hora en un minuto y medio? Y aquello otro de estar tocando lo de mañana… Otro grande, el poeta José Hierro, decía que tenía «un sentimiento plano del tiempo». ¿Pasado, presente y futuro, todo en el mismo instante? ¿Se puede uno asomar a otra dimensión, por un resquicio… del tiempo?

A veces, me gustaría poder parar el reloj. Uno se siente «vivido» en vez de vivir, sin tiempo para pensar, como si pasáramos la vida corriendo delante de un vagón de metro intentando no pararse ni caerse para no ser atropellado. El reloj del tiempo humano no es de arena, no puedes darle la vuelta y volver a empezar.
En cuanto a asomarse a otra dimensión, un tiempo distinto, es una idea seductora. Pero tendría miedo de no saber volver. Y, en cualquier caso, quizá es suficientemente complicado vivir con un pasado, un presente y un futuro para vivir en dos o más tiempos diferentes.
En cualquier caso, esto son sólo elucubraciones realizadas al hilo de tu interesantísimo comentario de la obra de Chillida. No sé suficiente Filosofía ni Física para poder hacerme una idea exacta del tiempo, el espacio, el pensamiento y la vida en sus relaciones mutuas.
El concepto del espacio y del tiempo es algo que me sobrepasa, pero la idea de poder sentir el tiempo de otra manera, que en «un minuto y medio» se pudiese pensar, sentir infinidad de cosas haría posible vivir una vida muy muy larga y más intensa… en fin son meras elucubraciones; no obstante «el tiempo» siempre ha sido algo recurrente en mis escritos porque es un tema apasionante… Gracias.
Cómo no dejar un comentario sobre Chillida si, junto a Henry Moore, es mi referente en escultura. Nadie como él supo integrar el volumen exterior con el interno y el no-volumen exterior con el no-volumen interno.
Y, hablando del tiempo y el espacio, escribí hace unos años:
«El tiempo solo es si yo me paro y me pienso».
Y antes:
«El tiempo no tiene referencia espacial ni el espacio referencia temporal.
¡Un absoluto y total movimiento perfectamente estático!
La eternidad de Aquiles y la tortuga.
¡Eres un poeta y un filósofo, Aurelio! No tengo yo tampoco conocimientos ni talento suficientes para poder decir algo interesante. Únicamente puedo dejar tus palabras juguetear en mis labios y mi mente.
¡Lo tuyo es pura metafísica! Un filósofo te podría contestar mejor que yo o un poeta; como no soy ni lo uno ni lo otro, solo te diré que mil gracias por un comentario tan poético e inteligente. ¡Tengo unos contertulios que no me merezco!
¡Claro que te los mereces! Sin ti haciendo de «agent provocateur» introduciendo temas y haciendo comentarios atinados, eruditos y sugerentes, no tendríamos ni la ocasión ni la inspiración para escribir en tu blog.
¡Me vas a sacar los colores! No sé si actúo como «agent provocateur» y si es así: ¡me encanta!; en los años sesenta con aquello del mayo se decía aquello de «épater les bourgeois». Y sobre todo: «Allez, allez, les petits bourgeois, allez, allez les capitalistes» que nos sonaba la mar de reivindicativo…¡qué tiempo
«L’imagination au pouvoir» (¿lo he dicho bien?). Esas frases son inmortales. Yo cumplí 10 años en 1968, así que no pude vivir, al menos conscientemente, aquellos hechos.
¡Eras un infante! Y está, très bien dit; como sigas así terminas picándote con el francés.
¡Podría ser, no me importaría!