Tortilla de lechuga

Arcimboldo. Retrato del verdulero.

Mientras los políticos europeos, reunidos ahora en Bruselas o en cualquier lugar del mundo, se siguen «poniendo de acuerdo» o «se desacuerdan» en un tira y afloja de opereta para dar sobre todo  «confianza a los mercados», los ciudadanos hartos de que necesiten más de tres o cuatros años -una ya no lleva la cuenta- para inyectar algo de dinero, para que este llegue a los ciudadanos, se cree empleo, etc., etc. y etc… Digo, mientras ellos siguen haciendo el indio, todos tenemos que comer, a ser posible todos los días. Y como de verduras de la huerta se trata, repito el bodegón de Arcimboldo por ser este retrato del verdulero mi  preferido y no haber podido encontrar algo que lo supere. La receta no por simple está menos buena que otras más conocidas, como la de patatas, guisantes, calabacines o alcachofas.

Ingredientes: Una lechuga  grande de las llamadas romanas, una cebolla, tres o cuatro huevos, orégano, pimienta negra molida, aceite (para abaratar, el de girasol vale).

Lo primero, lavamos muy bien la lechuga; luego la centrifugamos si tenemos el aparatito ex profeso y si no la secamos con un trapo de cocina limpio. Picamos la lechuga en trozos muy pequeños. En una sartén rehogamos la cebolla que hemos picado previamente hasta que esté blanda y transparente. Añadimos la lechuga y removemos. Como la lechuga contiene de por sí mucha agua, el volumen mengua bastante. Rehogamos hasta que la lechuga esté hecha. Sazonamos con bastante orégano y pimienta al gusto. Batimos los huevos y cuajamos la tortilla.  A nada que les gusten los productos de la huerta, les tiene que gustar esta tortilla.

9 pensamientos en “Tortilla de lechuga

  1. La verdad es que esa tortilla debe saber bien, aunque me cuesta imaginar el sabor de la lechuga dentro de una tortilla. Seguro que la pimienta y el orégano le dan una gran fuerza.

    En cuanto a la recesión,etc., seguro que si esa «porrada» de millones se repartiera per capita a cada uno de los españoles mayores de edad, ya nos encargaríamos nosotros de consumir (primero de sobrevivir) y elegir, para guardar nuestro dinero, las entidades (¿qué se esta haciendo con nuestras viejas cajas de ahorros?) que nos parecieran más dignas de confianza. Sospecho que nos equivocaríamos menos (ahora que estamos sobre aviso) que los políticos y economistas

    • Te aseguro que está muy buena, siempre que te guste lo vegetal y por supuesto las especias le dan su punto si no quedaría sosa ¡Ah la lechuga debe quedar blanda, y como suelta mucha agua hay que dejar que el liquido se vaya evaporando.Contrariamente a lo que piensa todo el mundo la lechuga engorda y sé que algunos dietistas recetan esta tortilla para pacientes que deban ganar peso. ¡Así que es mejor no abusar!

      Seguro que sí; cualquier economía domestica aplica el sentido común en su manera de distribuir los gastos en relación a los ingresos.

  2. Qué buenos recuerdos de casa me trae esta tortilla. Una de mis favoritas, sin duda. Una vez la falta de orégano me llevó a hacerla con hierbabuena (seca, no fresca) y el resultado fue espectacular.

    Joaquín, tiene un sabor de lo más sorprendente. Te la recomiendo.

  3. Me estan entrando ganas de probarla.La haré y ya os diré el resultado.En cuanto a la economía doméstica,que les pregunten a las familias de los parados cómo hacen para sobrevivir cuando se quedan con 400 euros del último subsidio.

    • No estaría mal hacer pasar un mes a quienes toman estas decisiones viviendo con 400 o 600 euros. Veríamos si hablaban de recortes o rebajas con tanta alegría

  4. Es un tema que me trae de cabeza, tendrán o tendremos que volver a las sopas de fideos hechas con cubitos de caldos de ave o de lo que sea o a las sopas de ajo. Y esto, que anecdótico, no es preocupante, lo peor es la falta de techo cuando llegue el invierno. Y tendremos que salir a defender la dignidad frente a la usura.¡No es tiempo de callar! Gracias Isabel.

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