Impresionante la cola de este pez rojo que tuve en el estanque y que, mientras lo limpiaba, lo ponía en el lavabo o en un barreño azul. En la primera foto es donde mejor se ve la longitud de la cola. La hija de unos vecinos, Candela, la bautizó como «peza» con la lógica aplastante de los niños.
Arroz con pulpo.
Un buen arroz necesariamente tiene que partir de un buen caldo, un sofrito y unos pimientos verdes (para mí imprescindibles). Después ya se puede hablar de carnes, pescados, mariscos, cefalópodos o cualquier otro ingrediente que se nos pueda ocurrir. En la Comunidad Valenciana se pueden degustar arroces, secos o caldosos, deliciosos como este de pulpo que comimos en Alicante. Pido disculpas por no recordar el nombre del restaurante en cuestión, cosa que pienso, en breve, resolver.
De blanco.
Tagetes.
La flor de la platanera borde.
De la serie cactus raros.
La hiquera y los helechos.
Lo prometido es deuda. Comenté en un post anterior que la higuera que tengo en el jardín se ha visto rodeada de helechos. Es posible suponer que dichos helechos, que son más propios de zonas húmedas y sobre todo del norte de nuestro país, estén buscando la sombra protectora de la higuera. No lo puedo saber, pero esta simbiosis es cuanto menos curiosa, sobre todo si pensamos en las altas temperaturas que aquí se alcanzan en verano y este está ya aquí. El verano pasado, sufrieron lo suyo, pero con las abundantes lluvias, de este invierno, se han puestos tremendamente grandes y fuertes y rodean a la higuera en un abrazo múltiple.
Finalizado el proceso.
Tapiz gobelino antiguo, Mercado árabe.
Detalle.
Detalle
Tapiz gobelino que ha pertenecido a mi familia desde 1935 y cuyo tema ha sido reproducido incluso al óleo. Calculamos que el tapiz tiene alrededor de cien años y fue un regalo que recibió mi abuela paterna cuando dio a luz a su octaba hija que, por cierto, fue bautizaba con el nombre de África. El tema del mercado árabe es sumamente atractivo, los dromedarios, el caballo, las frutas y el juego de ajedrez al que juegan los dos personajes en primer plano. Medidas 123 x 94 cm.
Detalle
Miguel Ángel Casañ, escultor, pintor e imaginero. Retrato de Pedro García Saura.
Miguel Ángel Casañ, es un artista valenciano de profunda formación académica. Imaginero, pintor y escultor, coincidió con mi padre en Santa Cruz de Tenerife y allí se fraguó su amistad, que persistió en Murcia donde ambos volvieron a coincidir y a vivir. Miguel Ángel quiso hacerle este busto a mi padre, porque decía que tenía una cabeza «rotunda y muy escultórica». De mi padre, ya fallecido, me queda este retrato fidelísimo, de gran realismo, en definitiva un regalo maravilloso que tiene un lugar destacado en mi casa. Con posterioridad, el artista se trasladó a Valencia donde establece un taller en el que trabajan artesanos, tallistas, ebanistas, doradores, policromadores. En su obra más representativas se encuentran tallas de bulto redondo, grupos escultóricos, retablos, altorelieves, retratos… En la producción de los últimos años destacaríamos el Monumento a las Galeras, Cartagena, 1977; restauración del Monumento a los Héroes de Cavite, Cartagena, 1982; el Monumento al Obispo Frutos, Murcia, 1985; el Paso de la Virgen de la Esperanza, Torrevieja, 1986; y el Paso de la Piedad, Torrevieja, 1988. Miguel Ángel Casañ se formó en la Escuela de Bellas Artes de Valencia y en la de Madrid, y con posterioridad trabajó como profesor de Modelado y Vaciado de Santa Cruz de Tenerife; finalmente, como ya dije, volvió al lugar de sus orígenes, Valencia.
























