

Fotos Bárbara.
Dos jóvenes, bajo un paraguas, contemplan el puente y el río. A la altura del imponente edificio del Tribunal de Casación, el Tíber se desliza tranquilo en un día lluvioso.


Fotos Bárbara.
Dos jóvenes, bajo un paraguas, contemplan el puente y el río. A la altura del imponente edificio del Tribunal de Casación, el Tíber se desliza tranquilo en un día lluvioso.

Foto Bárbara
En este verano tan caluroso lo más apetecible son las ensaladas, esta de langostinos con el contrapunto dulce de los trozos de melocotón en almíbar esta realmente buena. El buen hacer de la cocina del hotel Palacio del Infante Juan Manuel (Belmonte, Cuenca) sigue intacto y se puede comprobar en cualquier estación del año.




Fotos Bárbara.
De espaldas a la iglesia de la Trinidad del Monte, la vista desciende por la gran escalinata antes de que nuestro cuerpo asuma que debemos bajar un número indeterminado de escalones. La nueva legislación municipal ha prohibido recientemente que los turistas se sienten a lo largo y ancho de la escalinata y menos que se coma allí. Antes de descender contemplo un edificio con una terraza llena de flores que tiene como paisaje la iglesia en lo alto, el mirador lleno de gente y el descenso de miles de personas que no dudan en dejar constancia de su visita a la famosa Plaza de España.






Fotos Bárbara.
En el tejado la paloma toma el sol. Llega el palomo y comienza el cortejo; la paloma se hace la interesante y él la sigue despacito andando a pasitos cortos detrás de ella; después de un tira y afloja ella cede y la monta por fin. ¡El que la sigue la consigue!

Foto Bárbara
Una ensaladilla rusa con el aliciente de unos lomos de bonito excelentes. Y si además el lugar es tan espectacular, la comida resulta muy placentera con el añadido de un personal súper amable.

Foto Aurelio
A la espera de cualquier acontecimiento, fiesta, conferencia, reunión familiar, simposio, estas sillas en escalera duermen hasta nueva orden.









Fotos Bárbara.
La Plaza de S. Pedro en el Vaticano me decepcionó un poco; no es tan grande como imaginaba, aunque es magnífica sin duda; la marea de gente era notable y en ese sentido y aunque sea un contrasentido una se encontraba perdida. Bernini hizo bien su trabajo. Sentí sensación de agobio y me senté en un banco; contemplé la fantástica cúpula de la basílica y se fue, después, la mañana en intentar saber donde se podían sacar las tarjetas, la Omnia y la Roma Pass. ¡Qué mal señalizado todo! Habría que volver otro día, pues esa mañana solo fue una toma de contacto, La guía no recomendaba comer por ahí de modo que nos fuimos a comer al Prati.



Fotos Bárbara.
Sigo con mi manía de retratar farolas allí donde voy. La primera parecía estar en desuso y la última estaba rodeada por cuerdas, atada no se sabe bien porqué; solo la segunda, muy bonita, estaba en plenas facultades.


Fotos Bárbara.
Cerca de la calle de la Princesa, en el Barrio Gótico de Barcelona, este rincón en homenaje y recuerdo al pintor modernista Santiago Rusiñol nos invita a hacer una paradita y quizás rememorar su figura. Fue amigo de Ramón Casas, con el que compartió su primera exposición en la Sala Parés de Barcelona en 1884. Vivió en Montmartre tres años más tarde y allí fue discípulo de Puvis de Chavannes. Por aquel entonces conoció a Zuloaga, quien despertó en él su admiración por el Greco. Con Zuloaga viajó por Italia y permaneció en Florencia cuatro meses. En Ganada pintó su primer «jardín», tema recurrente en su obra. Expuso en París tres veces en el Salón de los Independientes y en el Nacional, y en las Galerías Bring, donde presentó un conjunto de jardines españoles muy elogiados. Este tema lo siguió trabajando hasta su muerte. Escritor y dramaturgo, novelista, no abrió nuevos horizontes pictóricos ni literarios, pero fue un gran observador y hombre de su tiempo, y se le puede considerar el alma del movimiento modernista de Cataluña. Capítulo aparte merece otro post sobre su pintura.





Fotos Bárbara
Barcelona es Gaudí y Gaudí es Barcelona. Otro catalán universal, Dalí, dijo en relación a esta maravillosa casa Batlló: «Gaudí ha construido una casa según las formas del mar, representando las olas en un día de calma. Verdaderamente escultura de los reflejos de las nubes crepusculares en el agua, de las que emergen las formas de agua extendidas, formas de agua que se extienden, formas de agua despejada y formas de agua rizadas por el viento». El agua es una inspiración recurrente en las obras de Gaudí y se evidencia tanto en forma como en color.