Esta planta suculenta es originaria de las regiones cálidas de El Cabo en Sudáfrica, que se mimetiza con las piedras para evitar ser devorada por los depredadores. Tiene unas hojas muy gruesas y carnosas que se presentan en pares, divididas por una hendidura central. Florece con flores muy vistosas en color amarillo o naranja, que contrastan con su apariencia rocosa. Un descubrimiento reciente que me entusiasma,
Sylvia Plath, «Diarios completos».
Edición española a cargo de Juan Antonio Montiel. Traducción de Elisenda Julivert. Karen V. Kukil. ed. Esta edición incrementa el material de los anteriormente publicados en E.E.U.U. en 1982 y en España en 1996 entre ellos los dos cuadernos que su marido y albacea Ted Hugnes había prohibido hacer públicos hasta 2013. Está editado por Karen V. Kukil.
Nacida en Boston el 27 de octubre del 1932, Sylvia Plath murió el 11 de febrero de 1963 con treinta años en Inglaterra. En 1982 recibió el premio Pulitzer póstumo de poesía por sus «Poemas Completos» editado por su marido, el también poeta Ted Hugnes con quien se casó en 1956. Su vida y, consecuentemente, su obra están marcadas por la depresión; fue tratada varias veces con terapias electroconvulsivas para finalmente suicidarse en Londres. Becada por la Fundación Fulbright, fue docente en el Smith College. Sylvia fue ensayista, poetisa, novelista, escritora de libros infantiles, dotada de una sensibilidad enfermiza, a flor de piel. Está enterrada en el cementerio de Heptonstall. Hoy se cree que padeció trastorno bipolar. El matrimonio, que tuvo dos hijos, vivió en Estados Unidos y después en Inglaterra; dos años después del nacimiento de su hijo se separó de él en 1962. Su corta y apasionada vida gira alrededor de la creación literaria; dentro del género de la llamada poesía confesional, sus obras más conocidas son los poemarios «El coloso» y «Ariel» y la novela «La campana de cristal». Ante el suicidio de creadores de la talla de Virginia Wolf y de Hemingway, cabría preguntarse si existe alguna relación entre la creación literaria y la inestabilidad emocional, entre la crisis existencial y un mundo personal «recreado» a través del verbo. Syvia Plath dice en sus diarios: «La poesía es la más solitaria e intensa de las artes creativas».
Luna de sangre y Lobo Lunar.
Lobo Lunar estaba huido. El 14 de marzo creyó morir; la visión de la Luna de sangre le trastornó de tal manera que se lanzó monte arriba en una carrera desesperada. El corazón le latía con fuerza, la baba le caía hasta el suelo, respiraba con dificultad por más que abriera la boca. Buscaba con la velocidad del rayo la entrada a la lobera. La gruta oscura le permitió un sosiego momentáneo. Afuera la lluvia caía con furia en aquel mes de nevadas, de ríos desbordados. Y tumbado en la oscuridad creyó morir. Su Luna se teñía de sangre y pensó que aquello debía ser el principio del fin… o el apocalipsis de los lobos lunares.
Dibujos de Aurelio Serrano Ortiz. Negativos.
Cita de Miguel de Unamuno.
Unamuno dijo: «El que tiene fe en sí mismo no necesita que los demás crean en él».
Calabacines luna rellenos.
Una de mis hortalizas preferidas es el calabacín y en Menorca se hacen mucho al horno con diversos rellenos, aunque yo prefiero el relleno clásico. Este calabacín luna les gusta mucho a los niños por esa forma de bola que los hace tan divertidos.
Ingredientes: 1 cebolla, 1 diente de ajo, calabacines, la pulpa del calabacín, un poco de mantequilla salada, nata, jamón serrano, bechamel y queso rallado parmesano o de Mahón.
Después de lavarlos, los cortamos la parte de arriba de forma que quede como un sombrerito y los ponemos en una olla con agua hirviendo durante unos diez minutos escasos; los ponemos a escurrir boca abajo sobre celulosa y luego con un saca bolas vaciamos con cuidado de no romperlos. En una sartén pochamos una cebolla con mantequilla y un diente de ajo. Después agregamos la pulpa de los calabacines y seguimos sofriendo. Hacemos una bechamel o la compramos hecha a la que añadimos un poco de nata, unos trozos de jamón serrano y el sofrito. Rellenamos los calabacines con todo esto y cubrimos con queso parmesano rallado o mejor queso de Mahón, que es lo suyo. Calentamos el horno a 180 grados y gratinamos.
Tanto las berenjenas rellenas como los calabacines son típicos de las Islas Baleares y, en sendas recetas, en su versión clásica, no llevan carne picada ni atún ni jamón. Llevan un sofrito, pan rallado y listo. De un día para otro están buenísimos.
Los rescoldos.
Emily Dickinson, poeta.
Del libro «Poemas» editado por TusQuets, con prólogo de Jorge Luis Borges y traducción y selección de Silvina Ocampo.
1141
La cara que elegimos para echar de menos –
aunque sea un solo día
ausente está un siglo,
cuando se va alejando.
c.1869
Ardua tarea la de la también poeta Silvina Ocampo a la hora de enfrentarse al voluminoso poemario de Emily Dickinson. Aislada voluntariamente del mundo, su enigmática obra, de difícil lectura, escrita entre 1858 y1865 es una obra absolutamente libre, no sujeta a la necesidad de publicación.
Y…
89
Algunas cosas hay que vuelan –
pájaros – horas – abejorros –
de estos no hay elegía.
c. 1859
Después de la lluvia.
Loa pájaros, ausentes en este mes de marzo donde la lluvia ha sido la protagonista, de pronto ayer por la mañana se hicieron notar alegremente. Salí al jardín a la llamada de los gorriones que piaban desaforadamente, como campanas tocando a arrebato, y entonces vi a este posado sobre los cipreses del vecino, tan campante, imponiendo su presencia y quise pensar que era el anuncio de que tarde o temprano tendremos primavera.
La primera flor del paraguayo.
A pesar de las lluvias de estos días que azotan el Levante, esta mañana el paraguayo me ha dado los buenos días con este regalo. No me olvido, sin embargo, de la desolación de las tierras anegadas en el altiplano ni tampoco de Valencia., con ellos está mi corazón. ¡Que esta flor sea un buen augurio de primavera!


















