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D. Pío, un hotel con mucho encanto (Madrid)

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Fotos Bárbara.

En la avenida Pío XII de Madrid, se encuentra este bonito hotel con una galería central con cerramiento de cristal, alrededor de la que gira todo; las habitaciones dispuestas a lo largo de esa galería en dos pisos ofrece la tranquilidad de un establecimiento pequeño con un servicio amabilísimo. La zona donde está situado, Chamartín, es súper agradable, con edificios de no más de dos, tres plantas. Y además Madrid es la segunda ciudad del mundo con más arbolado, algo que se agradece muchísimo. Por las tardes se ven grupos de señoras que van a merendar, en tertulias vespertinas, tranquilas y amenas. Por todo ello, el D. Pío, es un lugar muy agradable para pasar un fin de semana.

Farolas

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Fotos Bárbara.

Allá donde voy me gusta dejar constancia de las farolas, las fotografío y las guardo en la memoria como un elemento distintivo de cada lugar, porque, y esa es la gracia, hay muchos tipos y modelos diferentes. A priori nadie pensaría que puedan ser tan distintas, pero así es; por ejemplo, a mí me encantan las de Cartagena por su aire marinero… Estas son de un bonito patio, con carácter manchego, en Belmonte (Cuenca)

El sol en la Pedrera. Gaudí. (Barcelona)

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Fotos Bárbara.

Hacer fotos en la casa Milá, más conocida como La Pedrera, sin que aparezca una multitud de personas es casi una proeza; y me costó tiempo y paciencia y aun así alguna se me ha colado. La terraza con sus magníficas chimeneas, la piedra con esas superficies pulidas y sus rotundas formas futuristas nos transportan a otro tiempo aún por llegar. Y el sol contribuye, se alía para que sus volúmenes cobren una dimensión colosal.

Por el Sena

La Seine 1 - Pont aux DoublesLa Seine 4 - Quai MontebelloLa Seine 6 - Pont de l'archevêchéLa Seine 7 - Notre-DameNotre-Dame dès la rive gaucheÎle de Saint Louis, Le bout de l'

Fotos Bárbara

Todo gira alrededor del río. El Sena otorga carácter a París; en verano se vuelve alquímico con verdes esmeraldinos; los árboles en fila, proyecta sombras sobre la piedra y estás corren a prolongarse en el agua. En sus riveras, los barcos piano bar esparcen melodías como «Las hojas muertas» y los gorriones, más listos que las palomas les hurtan migas de pan.

«La Verità» de Bernini

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Foto Aurelio.

«La verdad revelada por el tiempo», la escultura de Bernini, de mármol data de 1646-52, es la representación alegórica de la Verdad y presenta una mujer joven cuyo cuerpo el Tiempo va despojando de sus vestiduras. En principio debía ser un grupo escultórico con las dos figuras, el Tiempo y la Verdad. Tiene 2,8 m. de altura y completaba la tumba del Papa Urbano VIII. Bernini le dio el nombre de «La Verdad, la hija del Tiempo». En la actualidad se encuentra en la Galería Borghese. El buen hacer de Bernini, hijo, se ve empañado, a mi parecer, por lo mal resuelta que está hecho el músculo gastrocnemio, popularmente conocido como gemelo, en esa pierna izquierda que está adelantada; el resto, como todo lo que hizo el maestro, es soberbio.

Ara Pacis III

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Fotos Aurelio.

Uno de los monumentos más bellos de Roma, el Ara Pacis Augustae, es curiosamente el menos visitado. El Altar de la Paz de Augusto está además ubicado en un un sobrio edificio del arquitecto y artista estadounidense, premio Pritzker, Richard Meier. Cuando lo visitamos, chispeaba y el día era gris. Todo se confabulaba para el recogimiento y al entrar el silencio era como de catedral. Bellísimo encuentro con el mundo clásico, Los detalles ornamentales, flores, guirnaldas, bucráneos, todos con una definición de filigrana, nos muestra la pericia, el saber hacer del autor anónimo que nos embelesa y nos habla, también con diferentes alegorías, de la fundación de Roma. Este monumento es un altar dentro de una estructura cerrada realizada en mármol de Carrara. Se inauguró el año nueve a. C.

Desde el Bateau Mouche (París)

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Fotos Bárbara.

Darse una vuelta con uno de los barcos que recorren el Sena, igual de día que de noche, es toda una experiencia sumamente placentera. Y aunque lo he hecho varias veces, no tengo precisamente muchas fotos, porque estaba más en sentir el momento, dejándome llevar que captando imágenes. A lo largo del río hay distintos puntos de embarque, de modo que si uno tiene ganas de coger un bateau mouche lo tiene fácil. Siempre asocio estos barcos de recreo con las escenas fantásticas entre Cary Grant y Audrey Hepburn en «Charada». Si el recorrido de día es bonito, de noche es mágico; el Ayuntamiento, la Conciergerie, los puentes y las pasarelas… París tiene entre ambos 37 en los trece kilómetros que recorre el Sena a su paso por la ciudad. La tribu de los parisii, instalada en la isla de la Cité, fue la que inició la construcción de los primeros puentes con el Petit Pont y el Grand Pont en el año 52 a. C. De todos el Pont Neuf es uno de los más antiguos y comenzó a construirse en 1578; el puente Alejandro III se construyó para la Exposición Universal de 1900 y el último, la pasarela Simone de Beauvoir, inaugurada en 2006 que consta de una estructura lenticular.

El David de Bernini

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Foto Aurelio

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Foto Aurelio. Galería Borghese.

Bernini realiza su «David» en 1623-24 en mármol blanco con una altura de 1,70 metros; representa a David que está girando, cogiendo impulso para lanzar por medio de su honda la piedra que derribará a Goliat, rey de los filisteos. En el suelo ha dejado la lira, referencia a su futuro como rey poeta de Israel, y una malla que no necesita, pues está protegido por su fe. La escultura está tratada con diferentes texturas, contrastando formas pulimentadas que brillan por efecto de la luz y rugosas como el pelo trabajada a trépano con efecto de claroscuro. La composición abierta obliga al espectador a rodearla para poder contemplar las distintas visiones, como siguiendo el giro del cuerpo. La obra es muy expresiva, tiene el ceño fruncido, se muerde el labio inferior, la cara está retorcida con ferocidad. Todo ello contribuye a conmover y emocionar al espectador: llegar a sus sentidos. Esta bella escultura muestra la nueva estética barroca frente a la reforma protestante.

Fachada de la Galería Borghese, museo imprescindible de Roma, ubicado en los jardines de la Villa del mismo nombre, que conserva una parte de la colección Borghese de pintura, escultura y antigüedades iniciada por el cardenal Scipione Borghese, sobrino del papa Paulo V. El cardenal fue el primer mecenas de Bernini y de Caravaggio, por lo que ambos artistas están extensamente representados en el museo.

Laocoonte y sus hijos. (Museos Vaticanos)

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Laocoonte. y sus hijos. Foto Aurelio.

Desde que conocí esta obra al estudiar historia del arte siempre tuve ganas de verla; me impresionaba enormemente. Y por fin la tuve delante de mí, aunque nunca imaginé que tuviera que contemplarla, compartirla entre tanta gente; me hubiera sentado durante un buen rato, pero tampoco había donde, de modo que tampoco la disfruté como hubiese querido.

Esta composición piramidal es uno de los máximos representantes del dolor extremo, del sufrimiento patético de un padre ante el dolor propio y el de sus hijos, atacado por dos enormes serpientes como castigo impuesto por los dioses. El conjunto escultórico en mármol blanco es representativo del arte antiguo y de la corriente académica y barroca del arte helenístico. El cuerpo del padre se contorsiona en dolorosa agonía e implora con la mirada hacia el cielo ante el dolor de ver morir a sus hijos. Es notable la anatomía del cuerpo de Laocoote, los músculos y las costillas se marcan, se adivinan las vísceras comprimidas, donde los movimientos por el dolor al ser mordido y por desasirse, se une al dolor moral de presenciar el trágico fin de sus hijos; el hijo menor se haya totalmente apresado y el mayor solamente sujeto por un pie, alienta la posibilidad de huir. Según algunos estudiosos, esta obra es una copia del original en bronce y su datación oscila entre el 27 a. d. y el 68 d. c., siendo esta la preferida entre otras varias fechas que se barajan.

Dino e Toni (Roma)

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Fotos Bárbara.

En la Hostaria Dino e Toni, via Leone IV 60, local frecuentado por gente del barrio, comimos la típica cocina romana en la terraza de un bulevar tranquilo. Los Spagueti a la vongole y los callos a la matriciana abundantes estaban muy buenos. Nos llamó la atención que a los callos les pusieran queso, pronto nos dimos cuenta que todo lo que sea «a la matriciana» lleva salsa de tomate y mucho queso. El interior del establecimiento, a mediodía, estaba lleno de oficinistas, familias y grupos de amigos algo bulliciosos, con razón dicen los italianos que nosotros y ellos somos iguales.