A pleno sol, la higuera se calienta en invierno como puede.
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Solomillo de cerdo al roquefort.
Una receta muy fácil para estos días de fiesta.
Ingredientes: 1 solomillo de cerdo,1 cebolla, vino blanco, nata, queso roquefort, frutos secos (pueden ser nueces o almendras), sal y pimienta.
Cortamos el solomillo en medallones, los marcamos en una sartén y reservamos. En la misma sartén doramos una cebolla partida en trozos pequeños. Añadimos un generoso chorro de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Acontinuación agregamos el queso roquefort desmenuzado y la nata. Removemos bien y mezclamos. Incorporamos los medallones de solomillo y dejamos cocer. Al presentar el plato podemos poner trozos de nueces o almendras por encima. Esta salsa al roquefort es como un buen fondo de armario.
Un mar rojo
Lantana en diciembre
Las flores de la lantana en diciembre salpican el jardín con tonos rosas y amarillos. Quise plantar lantanas por recordar aquel jardín en Santa Bárbara donde Marieta mimaba sus flores y sus árboles frutales. Allí, en Ciutadella, las prunas amarillas doradas por el sol competían con las moradas; allí las guardaba en el bolsillo del babi para comerlas sentada en el banco de azulejos debajo del estanque. Allí, en aquel jardín, transcurrieron los mejores días de mi infancia.
Hibisco.
La perfección del mar.
Del verde al amarillo.
Son colores más propios del principio del otoño, pero como ahora las estaciones cada vez se confunden más y se funden como en una paleta imaginaria y una ya no sabe si vestirse de veroño o si salir a la calle en bikini con una bufanda a juego por todo complemento; pues eso, en vista de la confusión galopante, que cada uno haga lo que le pida el cuerpo, sin más.



















