El Buda del jardín sonriente entre las flores silvestres. Imagen idílica que proporciona paz y tranquilidad ante los días turbulentos de guerra en Oriente Medio; los ecos de esta guerra, terrible como todas, no por lejana menos sangrienta y menos presente. Los medios de comunicación se encargan de recordarnos, todos los días, que la insensatez de ciertos políticos acarrea muerte y dolor. Sin nombrar el colapso de los mercados. Por eso no se puede olvidar que tipos tan deleznables como Hitler llegó al poder tras unas elecciones. La democracia es lo mejor que tenemos, pero ojo, hay que saber a quién se vota, y no miro a nadie, pero el último presidente de una gran nación está siendo una tremenda pensadilla para todo el mundo. El fascismo sigue ahí, está agazapado, pero sigue y sigue siendo una realidad.
