



El gusanillo de la fotografía me tiene atrapada de día y de noche. Y no me queda otra si quiero ir progresando. A algunos de los más grandes fotógrafos los tengo en el blog, en el apartado de fotografía, y, claro, soy muy consciente de lo que me queda por aprender y que nunca se puede pretender emular a los genios; que es muy largo el camino por recorrer, pero que el disfrute diario no me lo quita nadie. Lo mejor de esto es que no hace daño a nadie… que no es poco.
A mí la fotografía me tiene atrapado, disfruto desde el momento que programo una salida o un lugar para fotografiar, en el proceso de fotografiar, en el revelado y resultado final. Comencé hace pocos años a fotografiar cuando comenzaron a salir las cámaras digitales y poco a poco he ido aprendiendo, aunque todavía me queda mucho camino por recorrer, como bien dices. Un saludo.
Compartimos ese amor por la fotografía que sin duda nos aporta mucha satisfacción. En ese camino andamos y por lo que dices seguiremos disfrutando durante mucho tiempo. Y me encanta que así sea. Muchísimas gracias por comentar, Segundo. Un abrazo.
Qué belleza en ese contraste tan grande de la oscuridad con la luz de las hojas. Fantásticas fotos, amiga. Gracias por compartir. Un fuerte abrazo.
Muchísimas gracias, querida Marylia. Eres muy generosa en tus comentarios. En eso estoy ahora, haciendo mis pinitos en la noche. Un gran abrazo.