
Las flores del durazno o paraguayo son blancas al principio y se vuelven de un color rosa intenso. Así de bonitas son ahora. Procede de China y es una mutación del melocotonero y, como él, tiene una exigencias del suelo y de cultivo similares al melocotonero y la nectarina. En la península ibérica solo se produce en Murcia y en Aragón. Su piel es aterciopelada, como la del melocotón siendo de menor tamaño y su sabor es más dulce. Existen diversas variedades, de pulpa blanca y de pulpa amarilla. Los frutos los encontramos en los mercados desde finales de mayo hasta septiembre.