Seguimos paseando por Florencia y nos volvemos a encontrar con otra obra de Clet Abraham, una señal de dirección obligatoria reconvertida en pez. Encuentro, en términos automovilísticos, que es un pez que está en el chasis, es decir es una pura raspa; aunque sea esta una raspa muy maja, simpática y divertida.

Mais que serait le monde sans l’humour fin et toujours inventif de Barbara ? Un truc bienbn triste…!
Un truc vraiment terrible, ma belle dame!!! Hahaha!!!
Gros bisous.
pone alegria en las calles!!! me gusta! 😛
Este señor tiene que ser muy divertido; el Ayuntamiento de Florencia y del resto de las ciudades deberían poner una calle con su nombre o una placa «por poner alegría en las calles». Pas mal, Candide!!! Yo voto por eso…jajaja.
Ains…! he visto unas cuantas por el caso antiguo de Barcelona y son una delicia…
Besos de esos de los que quitan el frío en un lunes por la mañana.
Pone una nota divertida y eso está más que bien…
¡Pues son muy efectivos porque ya no tengo frío y hacerlo hace!
Es un auténtico gustazo tenerte por aquí!
Besos de bienvenida, Josep.
Ains esta Chica….!
[Léase ains… en forma de suspiro]
Una idea, probablemente peregrina, me ha pasado por la cabeza. La señal parece un guiño pícaro de rebeldía. Han «desnudado» una dirección y la han clausurado poniéndole la cola, mientras se obliga a tomar la dirección opuesta señalándola con la cabeza
¡Pues, mira no se me había ocurrido ! Muy bueno…