«62 Modelo para Armar», tercera novela de Julio Cortázar, arranca en el «Polidor», un restaurante alsaciano ubicado en la rue Monsieur le Prince. Para situarnos mejor, esta larga calle está el lado del famoso teatro Odeón d0nde, aparte de ser escenario de grandes representaciones, fue testigo de las asambleas y encierros del mayo del 68. En la rue Monsieur le Prince, en la actualidad, podemos encontrar el restaurante japonés más barato de todo París, un restaurante indú, uno marroquí (excelente) y el «Polidor» de siempre, de rotunda comida casera alsaciana. El restaurante, para aquellos que conozcan la novela, está como debía estar entonces: las mesas populares con sus manteles típicos de cuadros, los espejos, el viejo reloj de pared, el aguardiente de cerezas… En un día cualquiera, es recomendable, si se quiere encontrar mesa (que a lo mejor debe compartir), acudir no más tarde de las dos. El ambiente es agradable y familiar.
En la novela el protagonista acaba de comprar un libro -que bien pudo ser en la misma calle, pues existen varias librerías en ella-, libro que probablemente no va ha leer, acaba de pedir una botella de Sylvaner sin saber muy bien porqué y acaba de oír: «Je voudrais un château saignant, había dicho el comensal gordo…».
